
Dada la diferencia de prevalencias encontradas entre chicos y chicas a lo largo de los años académicos, parece acertado pensar en un efecto acumulativo de la sensibilidad al dolor de espalda a lo largo de los años de instituto.
Las chicas que entran el instituto están en el pico de su crecimiento, mientras que los chicos están en su comienzo.
La exposición inmediata de los adolescentes de primer curso a factores tales como pesadas y repetidas cargas, largos periodos de tiempo acarreándolas y un aumento del sedentarismo debido a las tareas académicas puede reflejarse fácilmente en padecimiento de lumbalgia.